lunes, 18 de diciembre de 2017

El abogado de pobres

El abogado de pobres, de Juan Pedro Cosano.

Pedro de Alemán es un abogado de Jerez de la Frontera, siglo XVIII. Había sido asignado por el concejo para asistir a las personas que no disponían de rentas para poder pagar un abogado en los pleitos. Asistía a prostitutas, mendigos, borrachos y maleantes de poca monta.

Este abogado tenía una peculiaridad, aunque le costó tiempo verlo, y era que ponía interés en su trabajo. Todos los casos los llevaba como propios y ponía todo su empeño en defender a sus clientes. 

Hasta que llega a sus manos un caso en el que está envuelta la iglesia y la clase aristócrata de la ciudad, sobre un caso turbio de obras de arte. 

Mientras se desarrolla la historia de los cuadros, el abogado de pobres realiza su labor de defensa en unos juicios sorprendentes, en el que se muestra la figura de estas personas en una época como es la del XVIII en España, con todo lo que eso trae consigo, con corrupción, falsificaciones, manipulaciones, abuso de poder.

Aunque pasa de las 500 páginas, es un libro que engancha desde el principio, no se puede parar de leer. Y aunque se puede pensar que el protagonista es un suertudo, el final del libro es sorprendente, porque... ¿La justicia es lo más justo o existe otro camino que aporta más beneficios? 

Este libro tiene dos continuaciones, donde aparecen mas casos del abogado de pobres Pedro de Alemán, Llamé al cielo y no me oyó y Las monedas de los 24. Tengo que decir también que este libro ha obtenido un Premio de abogados de novela 2014.

Y hasta ahí puedo leer. 





Inés del alma mía

Inés del alma mía es de Isabel Allende, poco se puede añadir de esta mujer que no sepan ya los lectores que hayan disfrutado de alguno de sus libros y no se hayan quedado completamente enamorados de su forma de escribir, de su forma de hacernos ver lo que ella ve, al mismo tiempo que enamorados de Chile y todo lo que esa tierra esconde, al tiempo que despertar un intenso deseo de verla con ojos propios.

Inés Suárez es la protagonista de este libro, es una de tantas mujeres que hicieron historia y quedaron en el olvido. De tantas mujeres que sudaron, sangraron, lloraron y por suerte, ahora en la actualidad, se las está rescatando en los libros.

Inés es una mujer extremeña, casada con Juan de Málaga. Ten pasional era el hombre en su intimidad con Inés como en su ansia de aventura. Embarca rumbo a América, estamos hablando de pasado el 1500, en busca de fortuna, ya que llegaban rumores del otro lado de que allí se podía encontrar oro y un don nadie en tierras españolas, ser un gran señor mas allá de los mares.

Inés era mujer inquieta, no se resigna a vivir en Extremadura esperando a que vuelva su marido y con los permisos pertinentes de la iglesia por ser mujer, se embarca rumbo al nuevo mundo. 

Allí encuentra hambre, lucha, sangre, Mapuches, muchos Mapuches, dos nuevos grandes amores y a Chile. Fue partícipe, junto a Pedro de Valdivia, de la fundación de Santiago de Chile. Una mujer luchadora, muy guerrera, muy brava, muy preocupada por cuidar a todo el mundo, ya fueran naturales de allí o españoles. Una mujer valiente, muy valiente. 

Es un libro muy rápido, pasan muchas cosas, casi diría que de golpe. Es tanta la información que cuenta Isabel Allende, que incluso en algunas ocasiones parece atropellado. Pero a pesar de eso, se entiende muy bien y está muy bien escrito.

Evidentemente no puedo contar nada más para no estropear la lectura. Se encuentra violencia, mucha violencia, tanto de un lado como de otro. Pero, así son las conquistas...





 

miércoles, 9 de agosto de 2017

Luces de bohemia

Luces de Bohemia de Ramón María del Válle-Inclán.

Acabo de terminar de leer la obra de teatro de Luces de bohemia. La sensación que tengo ahora mismo no es risa, a pesar de las situaciones tan ridículas que cuenta, tampoco es tristeza, es como una sensación de horror.

Es una sensación de horror porque todo lo que cuenta es cierto, aunque sea mirado con un espejo cóncavo. Es que desde la primera palabra hasta la última desborda una riqueza literaria impresionante. Y también es horror, porque aunque se desarrolla la acción a principios del siglo XX, actualmente, 100 años después, todo es igual.

La misma hambre, la misma pillería, el mismo vacío a la cultura, los mismos políticos trapicheros... nada ha cambiado.

No puedo decir nada más, porque diga lo que diga haría tan poca justicia con la obra, que podía ser hasta insultante por la pequeñez de mis palabras. 

Nuestra tragedia no es una tragedia, es un esperpento.






 

sábado, 5 de agosto de 2017

Fences

La película Fences está basada en una obra de teatro con el mismo nombre, casi toda la acción se desarrolla en la casa del protagonista.

Troy ( Denzel Washington), es un trabajador que recoge basura. Cuando era joven quería ser jugador de béisbol profesional pero no admitían a negros y cuando los empezaron a admitir, él ya era demasiado mayor para dedicarse a eso.

Este hecho le deja muy marcado, tan marcado que aún en su vejez sigue recordándolo y le afecta al trato que tiene con sus hijos. No quiere que despunten en nada, porque sigue insistiendo en que no les dejaran subir muy alto porque son negros. Troy no se da cuenta que los tiempos han cambiado, que sus hijos no tienen que vivir la vida que ha vivido él.

Troy tiene una personalidad tan avasalladora, tan sólida y absorvente que inunda a todos los que viven con él. Sus miedos, sus frustraciones se las contagia.

En contraposición se encuentra su mujer (Viola Davis), que ha sabido adaptarse a la forma de ser de su marido y es la que ofrece y protege a los hijos frente a los miedos de Troy.

En cuanto a sus dos hijos, el mayor toca en una banda, Troy nunca llega a escucharle tocar música porque se niega a ir a verle, porque le insiste que lo que tiene que hacer es buscarse un trabajo como el suyo y no aspirar a nada más.
El hijo pequeño tiene un papel más protagonista en la película. Es jugador de fútbol americano e incluso un ojeador quiere ir a verlo, Troy se niega a firmarle los papeles para que lo vea el ojeador. El ser jugador de fútbol le podía dar acceso a la universidad, cosa que también se niega Troy porque quiere que busque un trabajo.

Esto es solo el principio, pasan muuchas más cosas. No es una película con toque racial, es una película de personalidades fuertes y de frustraciones.

Las interpretaciones son brillantes. Al principio puede resultar algo lenta, pero es que huele a obra de teatro y es muy de diálogos, pero merece la pena esperar, escuchar, ver y acabar descubriendo el resto de la película, el resto de cosas que nos quiere contar Troy y su familia.

La valla, de ahí el título de la película, representa la separación, la protección frente a lo que se quiere proteger. En este caso, la valla representa la protección de lo de dentro para que no salga fuera y no lo de fuera para que no entre.






viernes, 4 de agosto de 2017

Black Mirror

Hace un tiempo se habló de que, frente al pánico a los secuestros, se nos podría colocar un chip que nos tendría localizados constantemente. Todos nos echamos las manos a la cabeza, nos negábamos a la idea de estar siempre localizados y controlados. Nadie quiere estar controlado y vigilado, todos queremos nuestra propia libertad de movimiento.

Pero ¿y si lo hiciéramos voluntariamente e incluso pagáramos por ello?. Nos seguiríamos echando las manos a la cabeza y nos seguiríamos negando. 

Mírate, me estas leyendo en una pantalla de ordenador o en tu móvil. Esa pantalla que miras, ese objeto que llevas siempre en la mano es como un chip insertado en ti, es indoloro, no ha necesitado de cirugía, sabe constantemente donde estás, has pagado por él y lo has hecho voluntariamente. Sabe lo que te gusta, lo que te asusta, lo que te disgusta, a donde vas y a donde no vas, tus aficiones, tus vicios y tus beneficios, tus amistades, tu familia, tu cara. Es algo que llevas voluntariamente y no te separas de él nunca. 

Todas estas cuestiones son las que se plantean en la serie Black Mirror. Todas las circunstancias que rodean las nuevas tecnologías, las redes sociales ¿hacia donde nos llevará todo esto?.
Es una visión exagerada ¿seguro?. Parece todo tan lejano lo que se plantea en la serie ¿seguro?. ¿A qué velocidad se avanza en la tecnología?.

¿Somos dueños de nuestra privacidad? ¿somos conscientes y consecuentes de la repercusión de lo que escribimos en redes sociales? ¿somos realmente conscientes de las consecuencias a medio y largo plazo? ¿estamos haciendo lo que realmente queremos o nos estamos dejando llevar por la masa?.

Los capítulos que más me han gustado de Black Mirror han sido:

- Caída en picado
- Playtesting
- Cállate y baila
- Odio nacional

Todos los capítulos merece la pena verlos, todos tienen su mensaje.

Mírate, mira tus manos, mira hacia delante. ¿Me estás mirando?... ¿o quizás te estoy mirando yo a ti?.











 

 

miércoles, 28 de junio de 2017

La momia

A- En las vacaciones he ido al cine. Ya sabes que, siempre que vamos a esta ciudad, solemos ir al cine porque nos gustan muchos las salas.

B- Aha. ¿Y qué película habéis visto en esta ocasión?

A- La momia.

B- ¿La momia? Pero si el tema de las películas rollo momias están ya muy gastados.

A- Ya, pero es que trabajaba Tom Cruise y todas sus películas suelen estar bien, ya sabes que me encanta la de Minority Report. También trabajaba Russell Crowe, todas sus películas no suelen estar bien, pero bueno. El caso es que fuimos a verla. Era esa o el Capitán Calzoncillos o cosas de ese tipo, el verano es lo que tiene.

B- ¿Y qué tal?.

A- Las palomitas saladas, pero la sala estupenda como siempre. Lo mejor fue la compañía.

B- ¡Me refiero a la película!

A- Ah, la película. Bueno, los efectos especiales bien, entretenida. Russell Crowe muy gordo, muy gordo ¿qué ha hecho ese hombre? o ¿qué no ha hecho?. Como ha podido pasar de Gladiator a ponerse así, por dios y la virgen del Carmen.

B- Pero ¿de qué iba la película?

A- Es que vas a flipar. Resulta que están en Londres y encuentran enterrados unos  ataudes de Templarios. Luego aparecen en Irak, enterrado también, como una especie de cárcel donde estaba una princesa egipcia muuuy maligna, que mató al padre, a la madrastra y al hermanastro y la dejaron allí para que se quedara quietecica.

B- Pero ¿qué tiene que ver Londres, con Irak, con los egipcios y con los templarios?

A- Pues eso digo yo. Y eso no es todo, Russell Crowe era el Dr. Jekyll y Mr Hyde.

B- ¿Eing?

A- Si, si, como te cuento. Un berenjenal de película. Tom Cruise hacía del típico guapete de las películas de momias, que es el graciosete que siempre corta las cuerdas que no tiene que cortar y que luego siempre salva a la rubia.

B- Pues vaya una mierda de película.

A- No lo hubiese podido expresar mejor. Menos mal que era el día del espectador y costaba más barato.

B- Ya te digo.



 

miércoles, 14 de junio de 2017

Música latinoamericana

¡Tranquilidad y sosiego! Cuando digo música latinoamericana no me refiero a Despacito, ni a la Bicicleta. 
 
Cuando digo música latinoamericana me refiero al último concierto del XX aniversario del Festival Internacional de Música y Artes escénicas.
 
Hoy era Música Latinoamericana interpretada por Sylvie Dagnac y Jorge Cardoso. ¿Qué decir de Jorge Cardoso? Es un compositor e instrumentista de guitarra argentino, una obra muy conocida de él es la Milonga.
 
El concierto ha sido a dos guitarras, ambas magistrales. Me ha llamado la atención la postura de Jorge Cardoso, sujetaba la guitarra y tocaba, con la misma naturalidad con la que yo me arrasco la cabeza. Ambos dos máquinas tocando la guitarra, espectaculares.
 
Han contado una anécdota, que yo no tenía ni idea, sobre la Habanera de la Ópera Carmen de Bizet ¡¡es un plagio!!. Ayyy, Bizet, Bizet, que malote. Bueno, en realidad cuatro compositores diferentes lo acusaron de plagio.

Bueno, por partes, por partes, como diría Jack el destripador.

Resulta que Sebastian Iradier, español por cierto, compuso una habanera titulada "El Arreglito", allá por el 1860 aproximadamente. En cuanto a Bizet y su habanera de la ópera Carmen, se estrenó en 1875. El parecido es descarado. Bizet dijo que pensaba que era anónima, propia del folklore popular. Uy, uy, Bizet.
Eso sin contar que en el estreno de la opera otro autor se levanto y gritó ¡Georges me ha robado!.

Voy a poner ambas obras y juzgar.



Y ahora voy a poner la habanera de la ópera Carmen.



La cosa está clarísima.

Bueno, dejando de lado el tema... ¡Oh, yo no sabía nada!... voy a seguir comentando el concierto. 
No ha sido solo de música latinoamericana, también han tocado obras de Armenia, Bulgaria y de otros países que no son latinoamericanos.

También han contado algo sobre el Vals a Elena, uy, uy, uy, estos autores... Pero eso ya lo contaré cuando me dé el punto.