sábado, 8 de septiembre de 2018

Tormenta sobre Alejandría

Tormenta sobre Alejandría de Luis Manuel Ruiz.

Imagino que a muchas más personas les habrá sucedido, el desear viajar por el pasado, por ciertas épocas, como espectadora. Pues uno de esos sitios en los que mi mente le hubiera gustado vivir, es en la época de los filósofos. Me los imagino paseando tranquilamente por las plazas, teniendo charlas reposadas sobre todo lo divino y humano. Siempre buscando el intríngulis a todo. Trazando teorías, meditaciones, investigando, cultivandose a base de esfuerzo y observación. Pues una de esas zonas de mis deseos es Alejandría. 

En una época convulsa, donde la proliferación de dioses y personas cultas, infieles les llamaban. Personas de ciencia, de libros, de lectura, de filosofía, pues justo en este punto se encuadra Tormenta sobre Alejandría. Al mismo tiempo, pocos eran los filósofos y muchas las personas que solo cultivaban mugre y muchos seguidores de personas muy extremistas, perseguidores de doctrinas, de según ellos, su único dios.

Tengo que decir que Luis Manuel Ruiz ha estudiado filosofía y todo el libro desborda filosofía. Su forma de escribir me ha gustado mucho, es hasta poética su narrativa. He leído este libro muy despacio, porque me deleitaba en frases y párrafos, los releía para poder volver a disfrutarlos.  

Podría poner frases o párrafos que me han gustado mucho, pero serían tantos que tendría que copiar el libro entero. Me ha gustado el libro y podría explicarme tan mal o me quedaría tan corta, que este es un buen momento para guardar silencio y dejar que fluya el libro.


domingo, 19 de agosto de 2018

Liberación

Cuando veo películas o leo libros, nunca me encuadro en los personajes, nunca siento que tal personaje es como yo o viceversa. Me limito a ser espectadora.

Pero, tengo que reconocer que hay circunstancias, imágenes o acciones, ya sea en libros o en películas, que se recuerdan siempre. Creo que ya lo he mencionado en otra ocasión, Las uvas de la ira de John Steibeck, cuando se lee la prensa a día de hoy, este libro es muy actual por repetirse los acontecimientos en cierta medida. Luces de bohemia de Valle Inclán, cuantas veces no habremos visto el esperpento reflejado en los espejos cóncavos, y tantos y tantos ejemplos que nos vienen a la mente en las circunstancias normales de la vida. Como si todo se repitiera o como si ciertas actitudes o circunstancias de la humanidad, estuvieran marcadas a fuego sin remedio.

Pues justo esto es lo que me pasa con el show de Truman. Quien no ha circulado por las calles de una ciudad y a cada dos pasos ha tenido que parar el coche, porque siempre aparecía una persona como por arte de magia, para cruzar un paso de peatones. A los pocos metros otra y así sucesivamente hasta recorrer todos los pasos de peatones.

Este texto que estoy escribiendo hoy, ha venido motivado porque he visto una imagen de la película El show de Truman. Dice tanto esta imagen, que me ha dado el punto de escribir esto. 

Tengo que reconocer que, e imagino que a muchas personas también les habrá pasado,  he hecho varias veces eso, el plantar un punto en la vida y decidir que hasta ahí llega el show y dar media vuelta y salir. Se siente una satisfacción, un regusto,  una liberación, el respirar una gran bocanada de aire que hasta se puede sentir que los pulmones se expanden, que la mente se libera. El abrir la puerta de salida y descubrir un gran mundo lleno de posibilidades, sentir como el sol da en la cara y un aroma a aire fresco. Creo que no hay sensación igual, por eso voy a poner la imagen y por eso he escrito todo esto... porque me ha dado el punto.





lunes, 13 de agosto de 2018

El último paraiso

El último paraiso, escrito por Antonio Garrido.

Cuando leí sobre este libro, antes de sacarlo de la biblioteca, me llamó la atención la base de la historia... los americanos, en la crisis del 29, que fueron a trabajar a la URSS a una fábrica de coches, publicitado incluso por el New York Time.

No tenía ni idea de que esto hubiera sucedido. Eran personas hambrientas, desesperadas, sin nada que perder y mucho que ganar. Embarcaron cargados de ilusiones, de esperanza, algunos de ellos hinchados de ideales, en busca del paraíso y se encontraron con todo lo contrario. 

Stalin impulsó un acuerdo con la Ford Motor, para instalar Autozavod en Gorki. Hubo todo un despliegue para construir la gran fábrica y conseguir personal especializado, además de todo el material para poner en marcha la gran mole que todo eso suponía. 

El autor me tenía un poco desconcertada mientras leía el libro, porque ¿qué parte había de realidad y cual de ficción?. Y tengo que decir que me quito el sombrero, porque había más de realidad de lo que yo me podía imaginar. Todas mis dudas al respecto las contesta el autor al final del libro, cuando va describiendo toda la parte real que hay en las páginas. Lo describe todo de una forma que, no se siente leyendo, la dureza real con la que golpea al final. Sin comentario de todo lo que aparece. 

No voy a explicar nada más y podría contar muchas cosas, la cantidad de millones de personas que murieron después de la revolución bolchevique hasta que murió Stalin.

Bueno, es mejor leerlo. Aunque tengo que reconocer, que de este autor,  el lector de cadáveres me gustó más, pero eso no quita lo interesante de la historia y lo maravillosamente bien escrita que está.




 

lunes, 23 de julio de 2018

El lector de cadáveres

El lector de cadáveres de Antonio Garrido.

Segundo libro que leo de Antonio Garrido y no va a ser el último, porque me gusta mucho su forma de escribir. Por cierto, Antonio Garrido es natural de Linares (Jaén).

Nos situamos. China, edad media. Un muchacho con muchas ganas de estudiar y aprender cosas, pero las circunstancias familiares le impiden seguir asistiendo a las clases. 
Pasa mil y una calamidades, y al final....

Esta historia está basada en un personaje real, Song Ci, el primer forense de la historia. 
Todo el libro va de temas forenses, pero es curiosísimo como tienen que examinar los cuerpos para determinar la causa de la muerte. Con las costumbres confuncianas no podían abrir los cuerpos, tenían que examinarlos por fuera. Pero es que los cuerpos de las mujeres muertas no podían ni tocarlos, tenia que ir una comadrona y girar los cadáveres para que el forense pudiera examinarlo.  

Antonio Garrido siempre nos cuenta sus historias con un aire detectivesco, todo siempre con ritmo, sin descanso, además de que nos muestra como era la vida en China en la edad media. Incluso al final del libro, dedica unas páginas para explicar todos los avances científicos de la época, cuando en occidente se estaban comiendo los mocos.

Muy muy recomendado el libro. Y ahora voy a por el tercero de Antonio Garrido,  El último paraíso.

 

jueves, 19 de julio de 2018

La escriba

La escriba de Antonio Garrido.

Alemania, año 799. Situemonos en la época, una mujer queriendo ser escriba. Mejor aún, una mujer que sabe leer y escribir. ¿como puede desarrollarse todo eso?. Y dejo ahí la explicación del libro, porque prefiero hablar sobre la impresión que me ha dado el autor. 

He descubierto a Antonio Garrido por pura casualidad y me ha encantado. Escribe novelas históricas, mis preferidas, pero tiene una forma de hacerlo que te cuenta historia sin darte cuenta. El dice que la buena novela histórica tiene que contar una historia ficticia y que cuente hechos históricos. La idea no es contarnos historia, porque para eso están los libros de historia, la idea es contar una historia y como complemento contar historia. 

El caso es que nos cuenta una historia frenética, no da descanso. No se puede parar de leer porque no cansa en ningún momento contando hechos históricos. No aburre, siempre está pasando algo. 

Lo recomiendo, me ha gustado mucho. Es ligero y muy ameno de leer. Cuando digo que es ligero no me refiero a que sea superfluo, a lo que me refiero es a que tiene una forma de escribir que se lee con mucho agrado. 

El día que se perdió el amor

El día que se perdió el amor, de Javier Castillo

He estado un tiempo sin escribir, porque me había tomado un descanso en la lectura. Tengo que decir que el causante de mi descanso ha sido justo este libro. No he leído en mi vida un libro más malo que este. He leído historias en foros de rol con mucha más calidad y encima ni cobran.

El día que se perdió el amor es la segunda parte de El día que se perdió la cordura. Ambos son de Javier Castillo.

Realmente no me ha hecho falta leer el primero para comprender el segundo. Tengo que decir, a favor de este libro, que me he reido mucho. Es tan surrealista todo, que creo que seguí leyendo solo por lo que me reía. Eso sí, la cubierta del libro es preciosa, una chica andando por un bosque con un vestido rojo monísimo.

En cuanto empecé a leer este libro vi clarisimamente que era igual que la película Wanted de Angelina Jolie. Quien haya visto la película recordará que es un secta que mediante un telar, dicen nombres a los que los asesinos de la secta matan. Todo es motivado porque merecen morir porque eran malos para la humanidad, y el lema de la secta en la película es completamente parecido en el libro. 

Entonces, vamos al libro. En el libro es una mujer la que da los nombres de unas personas que son perjudiciales para la humanidad, los miembros de la secta les da matarile a los propietarios de esos nombres. El parecido entre la película y el libro es importante.

Pero lo que realmente me hizo mucha gracia es que la protagonista tiene un accidente, todo se desarrolla en la actualidad en la ciudad de Nueva York. Oh, oh, mira tú por donde que tiene que hacerle una transfusión de sangre, y el médico sale todo preocupado diciendo que la chica tiene un grupo sanguíneo muy difícil de encontrar. Su grupo es 0-. 

Oh, oh, ¡pánico!. Insisto, todo se desarrolla en la actualidad en la ciudad de Nueva York. Y coge el médico y dice que como es tan raro el grupo sanguíneo, que tiene que darle sangre un familiar. Tócate las narices ¿desde cuando todos los miembros de una misma familia tienen el mismo grupo sanguíneo?. Y mira tú por donde que deciden traer a su padre. Su padre resulta que es el asesino que había matado a 70 personas, mandado por la secta, en la primera parte del libro. Y se les ocurre la genial idea de ir a la cárcel, que está en otra ciudad, y llevarlo al hospital, porque claro, solo los miembros de su familia tienen el mismo grupo sanguíneo. ¡¡Maaanda ...!!

La escena del preso, con esposas en pies y manos corriendo por el hospital buscando a su hija es apoteósica. ¿Y donde leches se metió la policía custodiandolo? Recordemos que es el asesino de 70 personas.

 La cosa es que es empezar y no terminar con este libro. Este libro solo lo recomiendo para echarse unas risas, solo para eso.